En la figura de la triple Diosa, procedente de la cultura Wicca, se representa a una deidad envuelta en tres fases de su ciclo vital. Así es como se manifiesta la figura femenina de la Doncella, la Madre y la Anciana. Cada una representa a su vez a una fase de la luna, la luna creciente, llena y menguante.
Como se puede ver, es una representación con una gran simbología en la vida, el crecimiento espiritual y el crecimiento en la sabiduría ancestral.
NACIMIENTO:
La Doncella con su fase creciente representa el nacimiento y el asomarse a una nueva vida llena de placeres que disfrutar y descubrir por primera vez con energía lo que le rodea. Ver todo su alrededor desde una nueva perspectiva, aún innata y pura sin los devaneos sociales. Con creatividad de un alma sin prejuicios, con una perspectiva clara. Ella es quien te atraerá a un despertar espiritual.
AMOR:
Con la fase de luna llena, la Doncella deja atrás la euforia de la juventud para convertirse en una Madre madura, paciente y colmada por la responsabilidad de la creación que ya siente en su vida. En esta fase llega el fruto de la experimentación con la consciencia de responsabilidad hacia lo que se ha creado y lo que esto conlleva. Llega el momento de actuar como protectora y con su fortaleza interior enseña lo que es el amor incondicional.